Usar auxiliares auditivos inhibe la intensidad de los acúfenos

Ing. Cardoso: Muchas gracias por esta 12a. entrevista. ¿Nos podría platicar sobre los zumbidos en los oídos, que en el lenguaje médico entiendo que se denominan acúfenos o tinitus?

Claro que si. Mire, en los Estados Unidos se estima que el 15% de la población sufre este problema y, si en el 2015 San Luis Potosí tenía una población de 2,700,000 habitantes, podemos suponer, usando el mismo parámetro, que aproximadamente 400,000 potosinos padecen este problema

Ing. Cardoso: ¿Y cuáles son las causas de los zumbidos?

Se sabe con bastante precisión, que la presencia de los acúfenos o zumbidos está ligado frecuentemente a una pérdida auditiva, pero la causa precisa de cómo se relaciona la pérdida auditiva con la presencia de los acúfenos no es conocida.

La teoría mas aceptada es la siguiente: como hemos explicado en otras entrevistas el que oye es el cerebro. Cuando escuchamos bien, los estímulos eléctricos que el oído le manda al cerebro encuentran un receptor en éste, por lo que podríamos decir que existe una relación uno a uno entre lo que envían los oídos y lo que recibe el cerebro. Hay un emisor y un receptor en ambos extremos de las vías auditivas que trabajan juntos.

Ahora bien, cuando el oído empieza a perder células internas y como consecuencia las señales eléctricas que el oído interno (órgano de Corti) manda al cerebro pierden intensidad o ya no se reciben, se piensa que el cerebro se comporta creando el estímulo que no le llega. Y ese “sonido fantasma”, que solo lo oye quien lo padece y es creado internamente en el cerebro, es lo que se piensa que es la causa de los zumbidos o los acúfenos, también conocido como tinitus.

Lo expresado anteriormente solo es una teoría, pero es la más aceptada en los círculos médicos.

Ciertamente la hipertensión arterial también causa zumbidos, así como ciertos medicamentos, por lo que es muy importante que consulte a su médico para excluir otras patologías que puedan estar causando la sensación de zumbidos. Siempre consulte a su médico.

Ing. Cardoso: ¿Y cuál es la consecuencia de los zumbidos para la vida diaria?

Pues mire, hay personas que nos dicen que oyen los zumbidos muy esporádicamente, pero hay personas que desafortunadamente traen verdaderamente una bocina a todo volumen en su cabeza que les trastorna literalmente su vida.

Y le puedo decir que hay de todo: hay quienes escuchan música, el sonido de un ferrocarril, el escape del aire de un globo, etc….. y puede alterar seriamente el ánimo de quien lo padece.

Ing. Cardoso: ¿Y qué pueden hacer las personas que padecen este problema?

Una vez identificado que se trata de un acúfeno, la primera opción es enmascarar el zumbido, es decir distraer al oído con música u otro ruido ambiental que literalmente TAPA al zumbido que nos atormenta.

Algunas personas prenden un ventilador, una fuente de música, un generador de ruido, sonidos de la naturaleza, de relajación, etc…. Hay que buscar qué es lo que mejor enmascara el acúfeno.

La segunda opción es usar auxiliares auditivos para corregir la pérdida auditiva y/o enmascarar el acúfeno. Hoy en día los auxiliares auditivos cuentan con muy buenas herramientas para precisamente enmascarar (tapar) los acúfenos. La marca Widex ha desarrollado extensamente estas herramientas a través de Apps inteligentes que ofrecen una gran variedad de sonidos para enmascarar los acúfenos.

Muchas veces el simple hecho de usar auxiliares auditivos ayuda a disminuir sensiblemente la intensidad del acúfeno y lo enmascara. En los Estados Unidos se estima que el 60% de las personas que usan auxiliares auditivos dejan de oír el acúfeno. Aquí en México no tenemos estadísticas, pero yo he visto muchos casos en los cuales el acúfeno remite totalmente, otros en los que remite mucho; pocos casos son los que no producen algún efecto benéfico por lo que yo siempre exhorto a mis clientes a optar por este camino. No pierde uno nada haciendo el esfuerzo.

La tercera opción es, literalmente, hacerse amigo del zumbido. Esto se logra a través de ejercicios de meditación, técnicas como el Thai-Chi, de tal manera

que el zumbido no produzca un efecto estresante en la persona. Parecería que este camino es poco prometedor, pero aquellos que lo han emprendido, les ha reportado beneficio. Evidentemente no es para todos, pero nuevamente, lo peor es no tratar.

La cuarta opción, relacionada con la anterior, es disminuir los niveles de estrés de la vida en general. Se ha comprobado que hay una correlación directa entre el nivel de estrés y la intensidad del zumbido, por lo que todo el esfuerzo que se pueda hacer para estar en buenos términos con el estrés ayudará no solo a disminuir la intensidad del zumbido, sino que nos permitirá oír mejor y llevar una vida más tranquila.

Ciertamente las circunstancias que nos rodean no favorecen la tranquilidad; sin embargo, si hacemos algunos pequeños cambios en nuestro estilo de vida, el nivel de estrés irá disminuyendo. Dormir 8 horas, si se puede tomar una siesta a medio día, oír menos noticias negativas, escuchar música tranquilizadora, meditar, orar, masajes, respirar acompasadamente, bueno, hasta rezar el rosario es una manera de cambiar nuestro ritmo de vida. Las pequeñas grandes cosas de la vida que hemos olvidado, las podemos recuperar en beneficio de nuestra salud integral.

Muchas veces el no oír bien incrementa los niveles de estrés, por lo que usar auxiliares auditivos es un paso en este sentido, por más que nos resulten poco atractivos. Al final, la mayoría de la gente dice, ¡cómo no los usé antes!

Ing. Cardoso: ¿Entonces no hay cura para el tinitus?

No, no la hay. Existe desinformación sobre este problema, desde gotas milagrosas, hasta hierbas como la ruda o intervenciones quirúrgicas que prometen una solución. La realidad es que no existe una cura para el tinitus que esté respaldada por investigaciones serias.

No puedo decir que algunos de estos remedios no se deben de usar porque muchas veces el efecto placebo es muy fuerte; sin embargo, no hay una evidencia científica que los respalde.

Lo que si se puede hacer es emplear alguna de las opciones que explicamos anteriormente tanto para reducir la intensidad del zumbido, como para reducir el nivel de estrés que nos ocasiona en la vida diaria.

Ing. Cardoso: ¿Y cuál considera usted que debe ser el primer paso?

En lo que a nosotros concierne, pues checar que no exista un problema auditivo asociado a su tinitus y, desde luego, descartar otras causas como hipertensión, medicamentos, etc., por lo que es muy importante consultar a su médico. Existe una pequeña parte de la población que tiene audición normal pero presenta problemas de tinitus, de ahí la importancia de hacerse una audiometría.

Recuerde que el uso de auxiliares auditivos reduce la percepción del tinitus, no lo cura, pero con el uso frecuente de éstos, después de que se retiran el lapso en el que el tinitus vuelve a aparecer se va haciendo más largo. En mi caso, si no uso mis auxiliares por media mañana, a medio día ya tengo el zumbido en mis oídos. Sin embargo, si uso mis auxiliares todo el día y me los quito en la noche, al día siguiente me despierto sin zumbido alguno. Este es mi caso, no el de la generalidad; cada persona es diferente.

Ing. Cardoso, nuevamente muchas gracias por esta información tan valiosa para nuestros lectores que viven atormentados por este problema. ¿Nos podría decir dónde pueden localizarlo?

En Av. Venustiano Carranza 1120-1 en los teléfonos (444) 811-1128; (444) 831- 2154; Celular y WhatsApp 44-42-81-10-11 Mi correo personal: scardosov@ gmail.com

Ing. Santiago Cardoso ¡¡Muchas gracias por esta nueva entrevista!!

Es un placer. Verdaderamente espero de todo corazón que esta información le sea de utilidad a sus lectores.